domingo, 25 de septiembre de 2011

Shake It Out, de Florence + The Machine

Florence regresa el 31 de octubre con su segundo álbum de estudio, Ceremonials, en lo que promete ser otro gran trabajo después de la obra maestra que fue su multipremiado disco debut, Lungs. "Shake It Out" es el primer sencillo, y junto a la otra canción que ha mostrado "What The Water Gave Me", parecen confirmar que la calidad de Florence + The Machine no ha sufrido un ápice, como suele pasar con los que están realmente iluminados o tocados por el espíritu santo o yo que sé, el punto es que su música es de la mejor que he escuchado en mi vida.

Sacúdetelo

Los remordimientos se acumulan como viejos amigos
Están aquí para revivir tus momentos oscuros
No veo una salida, no veo una salida
Y todos los espectros salen a jugar

Y cada demonio quiere su pedazo de carne
Pero me gusta guardarme algunas cosas para mí
Me gusta mantener mis problemas fuertes
Siempre es más oscuro antes del amanecer

Y he sido una tonta y he estado ciega
Nunca puedo dejar atrás el pasado
No veo una salida, no veo una salida
Siempre estoy arrastrando ese caballo

Y nuestro amor está pastando un sonido tan lastimero
Hoy voy a enterrar ese caballo en el suelo
Así que me gusta mantener fuertes mis problemas
Pero siempre es más oscuro antes del amanecer

Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Es difícil bailar con el diablo en tu espalda
¡Así que sacúdetelo!

Estoy harta de mi corazón sin gracia
Así que hoy lo voy a cortar y volver a empezar
Porque me gusta mantener fuertes mis problemas
Siempre es más oscuro antes del amanecer

Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Es difícil bailar con el diablo en tu espalda
¡Así que sacúdetelo!

Y si tuviera la oportunidad, ¿hubiera cambiado algo?
Es un desorden final, pero me ha dejado muy vacía
Siempre es más oscuro antes del amanecer

Maldita si lo hago, y maldita si no lo hago
Así que a brindar por unos tragos en la oscuridad al final de mi camino
Y estoy lista para sufrir y estoy lista para tener esperanza
Es un disparo en la oscuridad y dio justo en mi garganta
Busco el cielo, por el demonio en mí
Buscando el cielo, por el demonio en mí
¡Al infierno! Voy a dejar que me suceda

Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Es difícil bailar con el diablo en tu espalda
¡Así que sacúdetelo!

Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo, sacúdetelo
Es difícil bailar con el diablo en tu espalda
¡Así que sacúdetelo!

domingo, 7 de agosto de 2011

Midnight in Paris, de Woody Allen

- Eric Lax: ¿Se imagina lo que hubiera sucedido si se hubiera quedado allí? (a vivir en París, en la década de los sesenta)
- Woody Allen: Había que tener un espíritu más aventurero que el mío para hacerlo, y es una lástima. Conozco a mucha gente de mi edad que dice: "yo no me arrepiento de nada" [ríe a carcajadas]. Pues yo me arrepiento de mil cosas [Sonríe] De mil cosas no, pero de eso sí [Acaba con un tono un tanto nostálgico] Habría estado bien.
Conversaciones con Woody Allen; Eric Lax; Random House; 2010

Esta entrevista realizada en 2005 se refiere a la ocasión en que Allen conoció París durante la filmación de What's Up, Pussycat? en 1965, película que él solamente escribió, y que le dejó más frustraciones y casi ninguna satisfacción, excepto haber trabajado con Peter Sellers y conocer París.

Desde entonces Woody, si la memoria no me falla, sólo había regresado allí a trabajar para la filmación de Everybody Says I Love You (1996), cuyo hermosísimo y sublime final de antología se desarrolla frente a la Torre Eiffel.

Ademas, Francia se ha mostrado particularmente más receptivo a todos los trabajos del neoyorquino. Así lo ha manifestado él mismo, y hace un guiño a esa curiosa situación
en Hollywood Ending (2001). En este 2011, y por segundo año consecutivo después de You Will Meet A Dark Tall Stranger, Allen estrenó su nueva obra en Cannes. Y también por segundo año consecutivo, volverá a conquistar a las masas con Midnight In Paris, su primera cinta filmada totalmente en París, continuando así con su etapa europea luego de Match Point (2005), Cassandra's Dream (2007), You Will Meet A Dark Tall Stranger en Londres, Vicky Christina Barcelona (2008) en la Ciudad Condal, y que continuará en Roma con The Bop Decameron (2012).

Sin embargo, ni Londres ni Barcelona recibieron de Woody el tratamiento que recibe Paris, en lo que se ha llamado su "carta de amor" a la Ciudad Luz, argumento que podría confirmarse con la secuencia inicial donde repite lo que hizo con Manhattan (1979), plano tras plano de los lugares más hermosos de la capital francesa.

Si Match Point es hija de Crimes And Misdemeanors (1989), Midgnight In Paris tiene el toque Manhattan combinándolo con una historia que nos recuerda a The Purple Rose Of Cairo (1985), en donde nuestro protagonista evade la realidad ayudado por un poco de magia, presente en la filmografía de Allen en Scoop (2006) y The Curse of The Jade Scorpion (2001), mientras que la nostalgia por el pasado ya la habíamos visto en ésta última, así como en Radio Days (1987).

De nuevo, están todos los elementos de un filme clásico del autor: el miedo a la muerte, la insatisfacción con la vida que se tiene, la infidelidad, la burguesía, aderezado en este caso por encuentros con personajes clave del inicio del siglo XX, y con uno de los repartos más espectaculares con los que haya trabajado -y eso ya es mucho decir-, liderados por un sorprendente Owen Wilson.

Aunque en lo personal la forma de hablar de Wilson me resulta un poco distractora, el protagonista brilla al retratar a un soñador incomprendido por su prometida, que encontrará una respuesta a sus deseos cuando tiene la oportunidad de viajar en el tiempo a una etapa y lugar con los que siempre soñó: París en la década de los veinte, epicentro del mundo cultural en ese entonces, donde vivían los músicos, escritores, pintores y cineastas más importantes del momento.

En este viaje de fantasía, destacan Adrien Brody, inconmensurable en su papel como un artista que prefiero descubran ustedes mismos, Kathy Bathes como Gertrude Stein y, sobre todo, un magnífico trabajo de Corey Stoll como un Ernest Hemingway tocado por la guerra y con una obsesión por los valores y características que requiere un buen hombre y escritor. También está incluido Cole Porter, omnipresente en la obra de Allen, quien casi calca un diálogo de Anything Else (2003) relativo al baladista más prólifico de los Estados Unidos.
Mención aparte merece la siempre efectiva Marion Cotillard como el interés romántico del protagonista; una mujer que pareciera estar hecha a la medida de él. Cotillard enamora a Wilson y a la audiencia con su belleza, sinceridad y deseos de vivir una vida bohemia en París, el personaje más importante de esta cinta, al cual Woody hace justicia al mostrar todo lo que significa caminar y enamorarse por sus hermosas, hipnotizantes y eternas calles.

Cinco décadas después, Allen no deja de sorprender, entrener, maravillar y hacer reír, y como desde hace cincuenta años, nadie puede hacerlo como él.

sábado, 14 de mayo de 2011

Make You Feel My Love

En 1997 Bob Dylan escribió "Make You Feel My Love", incluido en su disco ganador del Grammy Time Out Of Mind como mejor álbum del año. Desde entonces, es una de las canciones más "covereadas" y populares de Dylan, debido a su romántica letra que la hace más accesible que el resto de su catálogo. En YouTube pueden encontrar muchísimos covers, pero les dejo aquí tres. El primero es mi favorito, del grandioso Billy Joel; el segundo es bastante sencillo, pero la canta uno de los íconos de la música country, Garth Brooks; y el tercero es extremadamente popular actualmente, pues lo canta Adele, y el video es bastante bueno también, pues Adele retrata la vulnerabildiad y desesperación que plasmó Dylan en su letra. Dedicado a todos quienes puedan dedicar esta canción a alguien...

Hacerte sentir mi amor

Cuando la lluvia caiga en tu rostro
Y cargues con todo el mundo en tu maleta
Puedo ofrecerte un cálido abrazo
Para hacerte sentir mi amor

Cuando aparezcan las sombras de la noche y las estrellas
Y no haya nadie para secar tus lágrimas
Podría sostenerte por un millón de años
Para hacerte sentir mi amor

Sé que no te has decidido
Pero nunca te haría daño
Lo sé desde el momento que nos conocimos
No tengo duda de dónde perteneces

Pasaría hambre, pasaría tristeza
Me arrastraría por la calle
No hay nada que no haría
Para hacerte sentir mi amor

Las tormentas se embravecen en el turbulento mar
Y en la carretera de lamentos
Los vientos de cambio soplan salvajes y libres
Aún no has conocido a nadie como yo

Podría hacerte feliz, cumplir tus sueños
No hay nada que no haría
Ir a los finales de la tierra por ti
Para hacerte sentir mi amor




viernes, 13 de mayo de 2011

Falling, de Florence + The Machine

Los que la hayan escuchado no me dejarán mentir: Florence + The Machine es una de las mejores y más espectaculares bandas de la actualidad, su música más las letras de Florence Welch los hacen tan impresionantes como adictivos. Les traigo otra canción sumamente romántica, prometiendo que pronto entraré a otras menos cortavenas. =D

Cayendo

He caído de favores, he caído de la gracia
Caído de árboles, he caído sobre mi rostro
Caído de taxis, también de ventanas
Caí en tu opinión cuando caí enamorada de ti

A veces deseo caer, deseo la liberación
Deseo caer por el aire para darme algo de alivio
Porque caer no es el problema, cuando caigo estoy en paz
Es sólo cuando golpeo el suelo cuando nace la pena

Esta es una canción para un nombre garabateado
Y mi amor lo sigue escribiendo una y otra vez
Esta es una canción para un nombre garabateado
Y mi amor lo sigue escribiendo una y otra vez
y otra vez y otra vez
y otra vez y otra vez
y otra vez y otra vez
y otra vez y otra vez
y otra vez y otra vez
y otra vez y otra vez

Bailo conmigo, me emborracho
Encuentro a gente para amar, los dejo que se ahoguen
No me da miedo saltar, no me espanta caer
Si no hubiera donde aterrizar no me espantaría para nada

Para nada, Para nada
Caer, Caer

A veces deseo caer, deseo la liberación
Deseo caer por el aire para darme algo de alivio
Porque caer no es el problema, cuando caigo estoy en paz
Es sólo cuando golpeo el suelo cuando nace la pena

sábado, 7 de mayo de 2011

La Caída de los Gigantes, de Ken Follet

La Caída de los Gigantes (2010) es el libro más reciente de Ken Follet, el autor best-seller que escribió Los Pilares de la Tierra (1989), y que con esta novela comienza con la trilogía de "El Siglo".

Así, La Caída de los Gigantes abarca las vivencias de cinco familias: de Inglaterra, Gales, Estados Unidos, Rusia y Alemania durante la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa, mientras que en la segunda parte, a publicarse en 2012, seguiremos a la siguiente generación durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, mientras que la tercera se centrará en la Guerra Fría.

En lo que podría considerarse su primera novela histórica, Follet entreteje las historias de estas cinco familias y de nuevo crea a protagonistas entrañables y antagonistas detestables, dotando a todos de más humanidad que en Los Pilares, donde quizás pecó de maniqueo.

La contraportada del libro contiene una cita del autor: "De alguna forma es la historia de todos nosotros"; cita que podría parecer demasiado ambiciosa, pero que después de todo tiene algo de cierto, pues en ella se describen los primeros pasos que condujeron a la geopolítica como la conocemos actualmente, y en verdad Follet lo hace de manera interesante y entretenida, lo cual es un gran logro considerando las 1017 páginas del libro, que no se sienten pesadas por ningún momento.

Si les gusta las tramas políticas y bélicas, aderezadas con mucho romance y heroísmo, seguramente les gustará La Caída de los Gigantes. Mientras tanto, yo espero con ansías la segunda parte de esta muy buena novela.

domingo, 24 de abril de 2011

Incendies, de Dennis Villeneuve

Tras una sequía en las carteleras, inicia el 31 Foro Internacional de la Cineteca, obviamente, en la Cineteca Nacional de México, meca de los cinéfilos capitalinos.

Con una muy buena corrida en festivales y premiaciones a nivel mundial, Incendies (2010) es la historia de dos mellizos canadienses que, al morir su madre, descubren que su padre está vivo y que tienen otro hermano, y que ambos se encuentran en el país de su madre, Palestina. En su testamento, la madre les pide encontrarlos para así expiar las faltas de su pasado. La hermana, Jean, decide seguir la voluntad de su madre, mientras que el hermano ignora la petición.

De esta manera, Jean y la audiencia vamos descubriendo las vicicitudes en la vida de Nawal, la madre, aunque en otras ocasiones lo sabemos antes que Jean, lo cual involucra al espectador por completo en este juego donde también nosotros unimos los cabos, y en otras nos sorprendemos al mismo tiempo que Jean y Nawal. Eso sí, el increíble final nos toma a todos por sorpresa, en una vuelta de tuerca de antología.

El director, Dennis Villeneuve demuestra gran oficio tanto en la cámara como al escribir la adaptación desde el teatro, en una historia que, increíblemente, está basada en la vida real; mientras que la protagonista belga Lubna Azabal brilla al personificar una mujer atormentada por su pasado, pero que vive en búsqueda de un mejor futuro, aunque a veces el precio a pagar sea muy alto.

Hall Pass, de los hermanos Farrelly

Los hermanos Farrelly, que han tenido mucho éxito con comedias simples pero bien escritas y con estrellas al por mayor (Jim Carrey, Jack Black, Ben Stiller, Cameron Diaz, Gwyneth Paltrow, entre otros), regresan con Hall Pass (2011).

Con la escatología que los ha caracterizado desde el principio, los Farrelly cuentan la historia de dos hombres cuyas esposas les han dado un "pase libre" de sus matrimonios, dándoles una semana de libertad y sin consecuencias, para que de una vez dejen de ver y fantasear con otras mujeres.

La gracia de la cinta está en observar los intentos de estos dos hombres (Owen Wilson y Jason Sudeikis de "Saturday Night Live") por ligar con otras mujeres en la semana que les fue concedida. Sin embargo, las situaciones no son tan divertidas como podría esperarse, y en cambio vemos una serie de clichés que terminan cansando por su predecibilidad.

Dada las pretensiones de la cinta, podría decirse que cumple al entretener y sacar una que otra risa, pero no es una película para reír de principio a fin ni mucho menos. Véanla si de plano están en el límite de la aburrición, aunque quizás sería más barato ver alguna buena serie cómica en la televisión, probablemente los haga reír más.