martes, 14 de diciembre de 2010

The Flaming Lips en vivo

Como ya he escrito en este espacio, sólo tengo y conozco los tres discos más recientes de The Flaming Lips, es decir, del 2002 a la fecha. Y a pesar de que la carrera de esta banda abarca más de 20 años, fui a ver a una de las agrupaciones más interesantes del mundo.

De antemano, ya había leído que los conciertos de los Flaming son un espectáculo donde lo visual y los "props" tienen la misma importancia que la música, y la banda no escatima en ofrecer un buen show casi circense, con el confeti y las serpentinas, los globos, la esfera de plástico en la que se mete Wayne Coyne para caminar entre el público, las botargas de osos, soles y orugas, la bola disco gigante y las manos gigantes que lanzan rayos laser hacia la bola para que se reflejen en todo el escenario (sin duda alguna, este último acto es el más espectacular de todos).

Y sin embargo, la música quedó a deber. El repertorio basado en el semi experimental y poco armónico Embryonic (2009) falló en prender al público, y con razón. Qué diferencia con temas más populares y buenos como "The Yeah Yeah Song", "Do You Realize?" y, el mejor momento de toda la noche, "Yoshimi Battles The Pink Robots Pt. 1", donde la banda deja que sea el público quien cante a todo pulmón una de sus mejores canciones.

Seguramente más de un fan ocasional salió decepcionado a pesar del buen espectáculo, e incluso tendría mis reservas para afirmar que los incondicionales estuvieron conformes. En lo personal lo disfruté en varios momentos, pero en otros me quedaba estupefacto por los temas seleccionados, aunque eso sí, la ejecución fue impecable en todo momento.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Juegos de Poder, de Kevin Macdonald

Basada en la miniserie de la BBC del mismo nombre, State Of Play (2009) es un thriller político con reminiscencias del clásico All The President's Men (1976). Como en aquella, aunque en menor escala, un par de periodistas tendrán que seguir una serie de pistas para esclarecer un escándalo arriesgando incluso sus vidas.

Kevin Macdonald confirma ser un muy efectivo director de thrillers, después de su trabajo en The Last King of Scotland (2006), la cual le valió un Óscar a Forest Whitaker. En esta ocasión, también demuestra su buena dirección con los actores, con un casting de ensamble integrado por Russell Crowe, Helen Mirren, Rachel McAdams, Jason Bateman, Jeff Daniels, Robin Wright y Ben Affleck.

Crowe ha visto apagarse su estrella desde que ganó el Óscar y por los escándalos no profesionales de su vida, pero aquí demuestra que sigue siendo un gran actor (para mí uno de los mejores que se puedan ver hoy en día). Interpretando a Cal McAffrey, un veterano periodista que debe trabajar con la novata Della Frye (McAdams), Crowe personifica a un profesional luchando por el equilibrio entre llegar a la verdad aún a costa de perder a un amor y a uno de sus grandes amigos. Como en todos sus papeles, Crowe es completamente creíble en su papel y logra la empatía del espectador desde el comienzo.

El resto del reparto también cumple con creces su labor, pero quiero destacar también a Affleck por este renacer creativo y profesional que comenzó cuando dirigió Gone Baby Gone (2007). En esta cinta, interpreta a un joven congresista que súbitamente se ve inmerso en un escándalo a nivel nacional, que tendrá serias repercusiones en su vida privada y en su relación con Cal.

Veraz e interesante, State of Play es sin duda una muy buena pieza de entretenimiento, sobre todo si son aficionados a los thrillers.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Somos lo que hay

Somos lo que hay (2010) es una de esas cintas que uno no se puede explicar como encontraron financiamiento y producción. Una interesante premisa (una familia de canibales tiene que sobrevivir después de que muere el padre, su proveedor) se va al bote de la basura con un filme en el que todo está mal: las actuaciones, la dirección, la música, la fotografía y, sobre todo, el guión, risible de principio a fin. Mejor, dicho, y para ser más justos, no de principio a fin... sólo como desde el minuto 20 hasta el patético desenlace.

Mientras veía esta cinta -en los momentos que no me reía-, pensé que parecía el trabajo final de una clase de producción, pero de preparatoria. En ese caso podría ser muy buena, pero cuando le pides a la gente que pague para ver esto, es como mentarles la madre. Inexplicable su programación en nuestra catedralita del cine, aunque seguramente no le durará mucho el gusto.

Sin embargo, tampoco me amargó ni fue una mala experiencia, sino todo lo contrario, me reí mucho ante tanto sinsentido y ridículo. La secuencia "climática" es de antología, para enmarcarla dentro del mejor humor involuntario en toda la historia del séptimo arte. Si la ven por accidente, no se ofendan y mejor ríanse, es tan mala que es divertida.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

30 años sin John

Reproduzco aquí el texto que escribí este día especial, y que fue transmitido hoy mismo. Consideren que, al ser para televisión, tuve que ser lo más sintético posible:

Hace 30 años murió uno de los hombres clave para comprender el siglo veinte. John Lennon nació el 9 de octubre de 1940 en Liverpool, Inglaterra. Lennon tuvo una infancia y adolescencia difíciles, en las que vivió la mayor parte del tiempo con su tía, aunque con visitas regulares de su madre, hasta que falleció trágicamente al ser atropellada cuando él tenía diecisiete años. En ese entonces ya había fundado la banda que más tarde sería conocida en el mundo entero como Los Beatles.

Junto a Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, conquistó y definió el mundo de la música y de la cultura en la década de los sesenta, como abanderado de los movimientos pacifistas y de la psicodelia. En Los Beatles, Lennon escribió las letras más introspectivas de la banda, como "Help!", "Nowhere Man" e "In My Life"

La popularidad y el éxito no estuvieron exentas de polémica. Durante el apogeo de la agrupación, Lennon comentó como crítica social que Los Beatles eran más populares que Jesús, lo cual provocó un escándalo en los estados unidos, donde se realizaron quemas de sus discos y amenazas de grupos como el Ku Klux Klan, este tipo de manifestaciones orillaron a la agrupación a abandonar las giras. Posteriormente, se dijo que el título de su canción "Lucy in the sky with diamonds", llena de imágenes surreales, era una referencia al LSD.

Tras la ruptura de Los Beatles, John se mudó a nueva york en 1971 junto a su esposa Yoko Ono, con quien realizó un activismo permanente por la paz mundial y contra la guerra de Vietnam con canciones como "Imagine", "(Happy Christmas (War is Over)" y "Give Peace a Chance". Estas actividades provocaron que Richard Nixon buscara deportarlo en 1973, pues creía que Lennon representaba un obstáculo para su reelección. Bob Dylan salió en defensa de la pareja, y el escándalo de Watergate se interpuso en las intenciones de Nixon.

Con el nacimiento de su segundo hijo, sean, en 1975, Lennon se retiró temporalmente de la vida pública y musical hasta 1980, cuando lanzó el álbum "Double Fantasy", el séptimo de su carrera solista. Fue en ese mismo año, el 8 de diciembre, cuando un fanático, buscando la misma fama que el artista, le disparó frente al edificio donde vivía. John Lennon murió desangrado en el camino al hospital.

Treinta años después, el mundo recuerda su legado. En Liverpool, locales y turistas se toman fotos con una estatua de Lennon, y visitan la escultura erigida en su memoria. “Fue un gran vocero de la ciudad, del amor, la paz y el entendimiento. Qué mejor época del año que la Navidad para dar este mensaje, así que por eso pensé en venir a ver el memorial. Fantástico”, declaró un coterráneo de Lennon.

En el Central Park de Nueva York, personas de todo el mundo ponen flores, fotografías, postales y mensajes sobre el mosaico dedicado al artista, en la sección del parque bautizada como "Strawberry Fields" en honor a una de sus canciones.

“Vivió en un tiempo en el que yo no había nacido, pero su música es tan conmovedora que, hasta la fecha es muy emotiva en todos los aspectos y eso es probablemente lo más importante”, afirmó Carlos, un turista brasileño; mientras que Ranada Havard, habitante de Nueva York dijo: “Me encanta lo que representaba. Todo lo que quería en su vida era la paz, todo lo que predicaba era sobre la paz. Lo único que quería hacer era amar a su esposa y a sus hijos, y perdió eso. Pero la gente lo sigue recordando treinta años después. Es genial”

martes, 7 de diciembre de 2010

Balas sobre Broadway, de Woody Allen

Bullets Over Broadway (1994) fue una de esas cintas de Woody que conectó con el público y la crítica, tan sólo un año de la maravillosa Manhattan Murder Mystery (1993), Allen nos regaló una comedia muy divertida sobre la separación del hombre y del artista, envuelta en un escenario de música, mafia, teatro, conflictos, romance y deslices.

Nominada en su momento a siete Óscares, inlcuido Mejor Guión y Director para Woody Allen, esta película brilla por su gracia y un elenco espectacular conformado por John Cusack, Chazz Palmintery, Jennifer Tilly, Jim Broadbent, Rob Reiner, Tracy Ullman, Mary Loise Parker y, en el papel que le valió el Óscar y el Globo de Oro, Dianne Wiest como la actriz que vive en drama permanente, y que quiere recuperar la gloria gracias a la nueva joya de los escritores de teatro (Cusack). Jennifer Tilly también fue nominada al Óscar, lo cual se fue convirtiendo en una tendencia de la Academia a reconocer el gran trabajo de Allen como director de actores (aunque en realidad los deja ser libres y seguir su instinto), con nominaciones para los histriones de sus cintas, sobre todo a partir de los noventa en adelante. El ejemplo más reciente es la victoria de Penélope Cruz en 2008 por Vicky Christina Barcelona.

Sin duda, Bullets Over Broadway es otra de las grandes cintas de Allen, una de las más disfrutables y accesibles para un público masivo, y con un clímax y desenlace sorpresivos y emotivos.

La chica de al lado

The Girl Next Door (2004) es una pequeña película que encuentra su mayor fortaleza en ello: no es ambiciosa ni pretenciosa, sino que sólo se preocupa por hacer reír. Y lo logra en muchas ocasiones, aunque para ello pidan demasiadas licencias del espectador.

Eso sí, explotan a la perfección la sensualidad de Elisha Cuthbert como el objeto del deseo, y es que Elisha es una de las actrices más sexys y bellas de Hollywood desde hace tiempo.

También destaca la actuación de Timothy Olyphant, en un papel casi inverosímil para él, pero donde se sale con la suya al entregar un personaje muy adorable al principio, pero que a la mitad se transforma por completo y se vuelve en un muy buen antagonista.

Llama la atención el soundtrack plagado de artistas y canciones muy populares, y como ejemplo pongo "Under Pressure" de Queen y "Baba O'Riley" de The Who, entre otras, lo cual eleva el valor de esta producción, pues los derechos a canciones tan populares no deben salir nada baratos.

Película para pasar el rato, y que está diseñada y destinada a los adolescentes, por lo que ellos la disfrutarán más.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Manhattan Murder Mystery, de Woody Allen

Manhattan Murder Mystery (1993) es una de las joyas más brillantes en la carrera de Woody Allen pero, extrañamente, no es tan popular como otros de sus clásicos. La razón escapa de mi entendimiento, pues es una cinta extremadamente graciosa, sencilla y efectiva.

Haciendo mancuerna de nueva cuenta con Diane Keaton, Woody protagoniza esta cinta donde aplica perfectamente todas las enseñanzas de Alfred Hitchcock para crear un híbrido de humor y suspenso.

En la historia, Woody y Keaton son Larry y Carol Lipton, un matrimonio de 20 años que se ve involucrada en un misterio cuando Carol comienza a sospechar que el vecino de departamento asesinó a su esposa, mientras que Larry cree que son sólo paranoias de su mujer. Es en esta oposición de caracteres donde está el elemento más divertido de toda la historia, pues sus diálogos son los que provocan más risas gracias a una química que ya había estado más que probada a través de mas de 20 años de carrera con muchas cintas juntos. En este caso, Keaton es la entusiasta y aventurera, mientras que Woody es el mismo neurótico y gracioso de siempre.

Sin embargo, no estarán solos en su empresa, pues contarán con la importantísima ayuda de Ted y Marcia, quienes además generarán momentos de celos y tensión entre los Lipton, por lo que la historia se desenvuelve en una segunda capa en la que Larry y Carol no sólo buscan resolver el caso, sino que también se están jugando su propio matrimonio.

Ted y Marcia son interpretados espectacularmente por Alan Alda y Anjelica Huston, cada uno maravilloso en sus distintas maneras de sentirse atraídos por Carol y Larry. Él, de manera tierna y añorante; ella, más agresiva y sensual. Lo que sí tienen en común es una gran inteligencia que será de mucha ayuda para desentrañar el misterio. La escena donde los cuatro protagonistas van uniendo las piezas del rompecabezas es una delicia para todos los amantes de las buenas actuaciones, y es especial también porque estarán los cuatro en pantalla sólo una vez más.

La trama también es bastante interesante, ya que Woody logra momentos de tensión verdaderamente hitchcockianos, casi siempre liberando la tensión con una buena carcajada, mientras que también agrega elementos de film noir. Un film noir a todo color para fines del siglo XX.

Con todos estos elementos, Manhattan Murder Mystery es una de las cintas predilectas del mismísimo Woody. Una obra sobresaliente sin pretensiones que logra con creces su objetivo: brindar muchas risas y entretenimiento total.