domingo, 14 de noviembre de 2010

Somewhere, de Sofia Coppola

Somewhere (2010), de Sofia Coppola, podría ser la primera gran película sobrevalorada del año. O quizás después de todo no será tan valorada, aunque por el momento ha recibido muy buenos comentarios. Ignoro el porqué. Pero por lo pronto la perfilan para la temporada de premios.

Y la verdad no quiero comentar mucho, me da la misma hueva que a la Coppola por hacer un guión con sustancia, que no decide si ser una sátira muy simplona de la vida de una estrella de cine que arranca unas dos o tres risas aquí y allá, o una historia de autodescubrimiento que, aunque nos quiera engañar, nos lleva directito hacia ninguna parte. Y que conste que iba con ganas de que me gustara.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Seguir Siendo, con Café Tacvba

Difícil, muy difícil hablar de Seguir Siendo (2010) con objetividad, pero lo intentaré. Seguir Siendo es el documental sobre Café Tacvba, la mejor banda en la historia del rock mexicano. Así de simple y sencillo.

Dirigida por Ernesto Contreras, conocido -espero- por la grandiosa Párpados Azules (2007) y por un tal José Manuel Cravioto, este trabajo sigue a la banda durante dos años, desde la realización del álbum Sino (2007) hasta el último concierto de la gira "20 Años, 20 Ciudades" ante más de 55 mil personas en el Foro Sol de la Ciudad de México.

Pero no sólo eso, también hace un recuento de los ya 21 años de carrera de Rubén, Meme, Joselo y Quique, apoyado por el material que la misma banda se encargó de conservar, a pesar de que, como dice Meme, "no tenían ni idea de lo que estaban haciendo".

Por otra parte, recoge las opiniones de personas que han tenido la oportunidad de trabajar con ellos, comparándolos con los grandes entre los grandes (y mejor no les digo con quiénes para no arruinarles la sorpresa). Y además nos muestra a las personas del círculo más cercano a la banda (sección que pudo ser obviada fácilmente). Más importante aún, la cinta plantea la cuestión: "¿cómo le han hecho para estar juntos después de tanto tiempo?", y la respuesta suena sencilla, pero con creatividad artística y respeto entre ellos.

Momentos íntimos en estudio, en el camión de las gira, en el avión, hotel y calles de Japón, en las casas de los tacubos, videos personales... son tantas cosas las que contiene este documental, que seguramente dejará boquiabierto al espectador ocasional, pero también contiene datos e información nueva y relevante para el aficionado a morir, como yo.

Y somos nosotros, los que hemos estado junto a ellos durante todo este tiempo, quienes puede que disfrutemos más que nadie esta obra, al recordar tantos conciertos donde estuvimos, firmas, canciones, entrevistas, fotos, historias personales y de toda una generación, pues en verdad Café Tacvba es la banda más popular y arraigada entre la juventud mexicana; todas las canciones que suenan en este documental demuestran porqué, y nos dan ganas de que Café Tacvba siga siéndolo por mucho tiempo más.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

This is hardcore...

Aaaah, una de las mejores noticias en mucho, mucho, mucho, muuuuuuuuuuuucho tiempo.

"Se anunció que Pulp volverá a presentarse en vivo durante el festival Primavera Sound en Barcelona el 27 de mayo de 2011 y durante el Wireless Festival londinense el 3 de julio. Así, después de ocho años desde el último concierto en diciembre de 2002, la banda regresará con su formación original constituida por Jarvis Cocker, Nick Banks, Candida Doyle, Steve MacKey, Russell Senior y Mark Webber que no sube al escenario desde 1996. "

Estoy extático...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Fito Páez en el Auditorio

Hace aproximadamente tres años me enviaron a una entrevista como lo hacían diario muchas veces, pero aquella ocasión era distinta. Tenía que entrevistar a Fito Páez. Estaba nerviosísimo, no era lo mismo entrevistar a ídolos de barro que a un verdadero artista con todas las ley, y además uno del que conocía y sabía muy poco en general. Obviamente así no llegué a la entrevista, sino que iba preparado con información de su carrera en general y del disco que promocionaba en ese entonces: El mundo cabe en una canción (2007).

Esperaba a un divo, a un prepotente, a un mamón. Pero con su personalidad y sencillez se disiparon mis nervios y al final quedé más que encantado con Fito.

A los pocos días pude ver dos canciones en vivo en el Metropolitan ("Enloquecer" y "11 y 6"), y la fascinación continuó meses después en el Festival de Viña del Mar, donde por primera vez vi un concierto completo... y continuaba fascinado.

Después pude conocer más canciones gracias a su disco de éxitos, el estupendo en vivo No sé si es Baires o Madrid (2009) y Confiá (2010). Es por eso, y otras razones, que esperaba con ilusión el concierto del 6 de noviembre en el Auditorio Nacional, donde presentó Confiá y celebró al mismo tiempo 30 años de carrera. Fue un concierto bastante peculiar...

Enfundado en un traje blanco con corbata plateada, abrió con las dos mejores canciones de su nuevo disco: "Tiempo al tiempo" y "Confiá", que fueron recibidas por un frío Auditorio sentado, el cual se mantuvo así durante como cuatro o cinco canciones más (incluida la grandiosa "Llueve sobre mojado") el cual reaccionó hasta que Fito anunció a Armando Manzanero, aunque a mí no me entusiasmó mucho, pues verlo en vivo es un martirio.
Y así lo fue mientras cantaron "Esta tarde vi llover"-obvio, de Manzanero seguida de "Yo vengo a ofrecer mi corazón". Pero lo más relevante fue que, en estas dos canciones, Fito se quedó sin voz. Empezó con un gallo tremendo, luego tosiendo, y en una parte ya de plano abrió la boca y no salió nada. Bien por Manzanero que aguantó y tuvo que sacar adelante las canciones, y lo hizo mucho mejor con la de Páez, como respetando el trabajo ajeno.

"Esperemos que vuelva la garganta", dijo Fito, e intentó solucionarlo poniéndose una gran bufanda que al parecer le funcionó y se quedó ahí el resto de la noche. "Es la primera vez en mi carrera que me quedo afónico a medio concierto", contó casi despreocupado, como si fuera cualquier cosa.

Poco después invitó a la mitad de Café Tacvba, Quique y Meme, con quienes cantó "Eres". Sonó muy bien en voz de Fito, quien ya estaba recuperado, y a mí me tomó de sorpresa, nunca creí que cantaría una de ellos, y como fan incondicional de Café Tacvba, me hizo muy feliz. Luego cantó con ellos la para mí desconocida "Bello Abril" y eso fue todo para los satelucos.

Para entonces ya había vencido la frialdad inicial del público, quien cada vez estaba más entregado y agradecido con el comentario "Me están tirando tan buena leche que ya volvió la voz". Y después de un set acústico que incluyo temas como "Naturaleza Sangre", "Circo Beat" y la nueva "El Mundo de Hoy" (donde se inventó un pasito de baile bastante gracioso) invitó al escenario al ajonjolí de todos los moles en México, Julieta Venegas, quien vestida de negro se lució con "Un Vestido y un Amor" y a mí me dejó con ganas de más, pero fue la primera -y a la postre única- invitada que sólo cantó una vez con Fito.
Quizás fue porque seguía el set rockero que tuvo a "La Rueda Mágica", "Al Lado del Camino" y "El amor después del amor". Fue en esta última donde apareció Susana Zabaleta rockeando más que nada como corista y haciéndolo muy bien sin sus tradicionales protagonismos.

Luego el primer gran final con "A Rodar", uno de sus temas más populares. Tras dejar el escenario, la gente coreaba su nombre como en un partido de futbol, y celebraron al verlo regresar, ahora vestido con tennis, camisa polo roja y jeans y chamarra de mezclilla. Entonces llamó al escenario otra vez a la Zabaleta para otra versión de "Yo vengo a ofrecer mi corazón" que ya había intentado cantar con Manzanero. Susana cantó como si fuera una aria y para mí sonó de la chingada, y además impregnó su actuación -ahora sí- de su protagonismo cachondo-patético, tirándose al suelo al final para que Fito la acompañara y la abrazara y terminaran dándose un beso en la boca. Además, al final intentó improvisar un poco y recibió como respuesta un "¡Cállate!" de una mujer en el primer piso, al menos esa mujer y yo opinamos lo mismo, y creo que fue el sentir general del público.

La segunda pieza del encore fue nada más y nada menos que "Dar es dar", para terminar poniendo a todos a brincar y cantar con "Mariposa Teknicolor", la cual por primera vez lo veía cantar sin que él tocara el piano.

Y así, tras treinta piezas y dos horas y media de concierto, Páez recordó de nuevo el episodio de la afonía y agradeció la buena vibra del Auditorio Nacional, el cual comenzó a vaciarse rápidamente. La gente salió a la fría noche. Ya habrán más ocasiones que compartir con el buen rosarino.



PD: Mil gracias a Óscar por obvias razones y por las fotos que engalanan esta entrada (¡dénles click para verlas más grande!)

Scott Pilgrim vs The Word, de Edgar Wright

Con Scott Pilgrim vs The World (2010), el inglés Edgar Wright vuelve en su primer proyecto con capital de un gran estudio de Hollywood, tras sus exitosas cintas cada vez más populares y menos de culto Shaun of the Dead (2004) y Hot Fuzz (2007), siendo la mejor y la más popular la primera.

O quizás lo era, pues con esta nueva película, Wright fue por todo y sin miramientos. Me pareció más graciosa que sus cintas anteriores, con los diálogos bizarros de siempre pero mucho mejor desarrollados por un muy buen elenco encabezado por Michael Cera en el mejor papel de su carrera, pues por primera vez lo vemos interpretar a un personaje y no a sí mismo.

Si acaso el único "pecado" de esta cinta es que es demasiado "especializada" no sólo para una generación, sino para un nicho poblacional no muy grande: el de los geeks y, si acaso, el de los cinéfilos. Su corrida en Estados Unidos lo probó, pues le fue muy mal en taquilla, pero la crítica la trató muy bien.

Y con razón, pues Wright usa como nunca su imaginación para lo visual y con la ayuda de muy buenos efectos basados en el lenguaje de los cómics y los videojuegos. Es así como Scott Pilgrim tiene que pelear contra los siete ex novios malignos de la chica de sus sueños, Ramona Flowers, y dichas peleas son al más puro estilo... de los cómics y videojuegos.

Es ahí donde creo que perdió a las grandes masas, pues no creo que éstas puedan disfrutar o entender bien porqué suceden muchas cosas que incluyen también referencias de cine y televisión como las que se hacen a Fight Club (1999) y Seinfeld (1989-1998), por ejemplo. Y aunque como comedia se sostiene por si misma, la forma aquí es mucho más fuerte que el fondo, y quizás eso aleje al espectador casual. Sin embargo, el público al que está destinado seguramente la disfrutará y revisará más de una vez, puesto que tiene todo lo que mi generación disfruta: muy buen rock (a cargo nada más y nada menos que de Nigel Godrich), chicas hermosas, acción, risas y grandes efectos visuales, mientras el director logró una gran película con un look total de cómic, el segundo en hacerlo después de Frank Miller con Sin City (2005).

En un tema relacionado, me gustaría hablar de lo popero que se está volviendo el séptimo ARTE, o mejor dicho, su cobertura mediática. Si bien el cine es una forma de entretenimiento - quizás la más importante después de la música -, muchos se están olvidando que no todo es taquilla. Sí, cintas como la que reseño aquí, el Batman de Nolan y Kick-Ass (2010) son casos de éxito, pero también hay muchas porquerías que no valen la pena como el Hombre Araña, Watchmen (2009), y el próximo proyecto de Vengadores, y que sin embargo se les dedica demasiada tinta, demasiados bytes, demasiada atención desproporcionada.

Ya lo dice Woody Allen en una entrevista publicada en el libro que reseñé hace poco: la gente cada vez se apasiona y acerca menos al cine de calidad y de autor, ¿cuántos saben, por ejemplo, de los proyectos de Francis Ford Coppola?, ¿o están atentos a lo que pase en Cannes? Ahora parece que Comic-Con es el evento no sólo geek por excelencia, ¡sino de toda la industria!

No digo que sea algo imperativo para todos, pero al menos los medios sí deberían prestarle atención a ello y ofrecer esas opciones. No todo es pop culture, hay que luchar un poco contra los fines comerciales y recordar porqué escogimos esta carrera tan hermosa que es comunicar, comuniquemos lo bueno, venga de donde venga, no lo que nos deje más a unos cuántos. Está en nosotros.

Harry Potter y El Príncipe Mestizo

Si ya con La Orden del Fénix (2007) el director David Yates comenzaba a preocupar a los fans de Harry Potter, con la siguiente parte, El Príncipe Mestizo (2009), confirma que no está a la altura de una saga tan importante y de calidad como la escrita por J.K. Rowling.

Y es que aquí se repiten una tras otra escenas con muy mal ritmo y, sobre todo, con una pésima dirección de actores. Y me refiero al talón de Aquiles de esta serie de películas, que es precisamente sus protagonistas. Emma Watson puede ser una hermosura, pero su cara y sonrisa se quedan solas sin una adecuada dirección, mientras que Daniel Radcliffe ya ha demostrado en la televisión británica que lo suyo es la comedia. Rupert Grint, por otra parte, vuelve a comerle el mandado a sus compañeros, y bien podría convertirse en un ícono de la comedia. Y sin embargo, los tres ya habían funcionado previamente, anteponiendose a sus limitaciones, incluso con Chris Columbus en las dos primeras partes, lo cual demuestra que el problema es Yates, quien estaría totalmente perdido de no ser por su fotógrafo.

Bruno Delbonnel es el encargado de la fotografía, haciendo su trabajo a la maravilla y dando las texturas e iluminaciones precisas para cada momento del filme. Para mayores referencias, el francés fotografió Amelie (2001), trabajo que recientemente fue calificado como la película mejor fotografiada entre 1998 y 2008 nada más y nada menos que por la revista The American Cinematographer, una de las más importantes en la industria.

El otro salvador del director es el equipo de efectos visuales, pues éstos son de nuevo espectaculares y siguen progresando cinta tras cinta. Toda la secuencia en que Harry y Dumbledore van en busca del primer horrorcrux es una maravilla junto a la fotografía de Delbonnel y la actuación de Michael Gambon.

Si algo tiene Yates es que es constante. En La Órden del Fénix mostró competencia para las secuencias de acción y aquí lo hace de nuevo. El problema para él es que el sexto libro del mago más popular del mundo no tiene demasiada en comparación con el resto de las entregas, es más un libro preparatorio para el final, y es por eso quizás que se inventa una escena en que la casa de los Weasley es destruida, y también recurren al quidditch para poner un poco de adrenalina a este filme.

El resto de la historia tiene los defectos ya mencionados, y por mucho que quise que me gustara viéndola por segunda vez, saltan tanto a la vista que es imposible ignorarlos.

Pensando de manera más optimista, las dos siguientes entregas son pura acción sin parar, así que ya no hay pretextos para que no nos entreguen dos películas al menos la mitad de buenas como lo es el gran final de Harry Potter. (¡Faltan sólo 10 días, yeeey!)

PS: Los extras en el DVD y BD son muy buenos, en especial un documental de 49 minutos sobre el último año en que J.K. Rowling escribió Las Reliquias de la Muerte (2007). Muy buen trabajo de producción en todos sus sentidos.
PS2: ¡Dénle click a la imagen y obtengan un fabuloso wallpaper de una de los mejores momentos de toda la saga!
PS3: ¡También a la otra!

sábado, 6 de noviembre de 2010

Soy o Estoy

Una de mis canciones favoritas del Cuarteto de Satélite, jejeje.

Pero nunca la han tocado en vivo los muy... me encanta. Es del Cuatro Caminos