domingo, 31 de octubre de 2010

The Town, de Ben Affleck

The Town (2010) es la segunda cinta a cargo de Ben Affleck, quien poco a poco va venciendo los estigmas de un actor carita pero bastante maleta, para convertirse en un director interesante.

En esta ocasión, cuenta con muy buen ritmo un thriller de policías y ladrones con la hermosa Boston como telón de fondo, tal y como hiciera Scorsese en The Departed (2006).

Affleck cumple con creces en su papel protagónico, considerando que todavía no es un gran actor ni mucho menos. Tampoco le beneficia en lo personal, pero sí a la cinta, tener enfrente al sorprendente Jeremy Renner, a quienes las masas conocimos hace apenas un año con la multipremiada The Hurt Locker (2008). Renner entrega otra gran actuación en un papel un poco similar al de la cinta mencionada, en el sentido de que es alguien impredecible y arrojado, con un dejo de peligrosidad pero también de nobleza.

La otra compañía de Affleck es Rebecca Hall (la hermosísima Vicky en Vicky Christina Barcelona (2008)) como la mujer que se involucra con él ignorando que su encuentro no ha sido fortuito, puesto que él la busca con otros fines.

En ese sentido, la historia romántica no es precisamente original, pero es contada de buena manera, lo cual sumado a la historia policiaca y las muy bien ejecutadas escenas de suspenso y acción, dan como resultado un par de horas entretenidas pero que tampoco dejarán una huella imborrable en el espectador.

sábado, 30 de octubre de 2010

Florence + The Machine

Esta mujer es una esperanza para todos los amantes de la buena música. Pronto, más sobre ella...

viernes, 29 de octubre de 2010

Biutiful, de Alejandro González Iñarritu

Biutiful (2010) es el cuarto filme de Alejandro González Iñarritu, - "El Negro" para sus cuates, entre los que no me incluyo, jaja-, y el primero que realiza sin su ex pareja creativa en el guión, Guillermo Arriaga.

Y aunque se suponía que sus anteriores trabajos concluían la Trilogía del Dolor, en Biutiful González vuelve a caminos sombríos,pero filmados con mucha inteligencia y belleza.

De la mano de Javier Bardem, cuenta la historia de Uxbal, un catalán que debe luchar para mantener a sus dos hijos por cualquier medio que tenga a su alcance, incluso aunque no sea lícito, como organizar a inmigrantes ilegales para que vendan piratería o se dediquen a la construcción. Por otra parte, debe lidiar con su ex mujer, quien jura que ha vencido su bipolaridad y quiere comenzar de nuevo.

Explorando lo cosmopolita de Barcelona, pero evitando al mismo tiempo idealizar o romantizar a la ciudad, al principio parecía que Iñarritu quería contar otro Babel, otra declaración como ciudadano del mundo, pero no es así, es una historia más intimista a lo 21 Gramos. Y si bien Bardem siempre se me ha hecho un poco sobrevalorado, aquí brilla con luz propia en el papel de una persona que hace lo que puede por mantener a sus hijos, y que al mismo tiempo intenta ayudar un poco a los demás, sin contar con que el destino le tiene preparada una desagradable sorpresa.

Sin embargo, en el camino la historia pierde un poco su rumbo. Iñarritu abusa de simbolismos y anécdotas que hacen repetitivo su mensaje, mientras que toda la historia relativa a la esposa pudo haber sido mejor llevada, o incluso suprimida en pos de economía de tiempo, ya que la película tarda en llegar a su nudo.

Es precisamente en el desenlace donde llega el momento más emotivo de esta historia, un final poderosísimo que podría conmover hasta al más cínico. Su tuviera un mejor ritmo y narrativa, estaríamos ante una obra maestra, pero tendremos que "conformarnos" con una historia inolvidable, una cinta con un nombre osado, pero que cumple con lo prometido: hermosa.

jueves, 28 de octubre de 2010

Conversaciones con un genio

Conversaciones con Woody Allen (2007), de Eric Lax, es uno de los libros que más he disfrutado en mi vida. Como ya he publicado en este espacio, las cintas de Woody han sido si no una guía, una compañía de primera en mi vida, así que leer sobre el hombre que creó tantas historias cercanas a mí ha sido la mar de entretenido, emocionante y aleccionador como pseudo contador de historias que me gustaría ser.

Lo mejor y más impresionante es que abarca entrevistas del periodista Eric Lax que abarcan ¡40 años!, desde el set de grabación de Sleeper (1973) hasta el estreno de Cassandra's Dream (2007), e incluso vislumbra la realización de Vicky Christina Barcelona (2008) y Midnight in Paris (2011).

Hay gente a quien no le gusta saber los secretos detrás de los trucos de magia, e incluso yo me considero dentro de ellos la mayor parte de los casos, pero me resultó irresistible conocer los detalles detrás de las películas que más me han gustado en la vida. Y este libro abarca todo de la vida profesional de Woody en 8 capítulos inteligentemente divididos como "Guión", "Actores", "Dirección", "Música", "Montaje", y prácticamente todas las etapas en la realización de una película ya que, como buen autor, Woody se involucra en todas y cada una de ellas sin dejar nada en manos de alguien más.

Paradójicamente, aunque Allen está presente en cada aspecto de la realización, tampoco se toma las cosas demasiado en serio, y si bien hace todo lo posible porque todo quede como lo visualizó (haciendo muchos llamados posteriores a la producción en sus primeros años), una vez realizado su trabajo sólo espera poner manos a la obra en el siguiente, sin importarle la crítica ni la opinión de las demás, con la conciencia tranquila de saber que hizo lo mejor que pudo.

La diferencia es que lo mejor que puede Woody sobrepasa el promedio de lo que puede hacer un cineasta común, y esto lo logra gracias al apoyo de la gente con la que ha trabajado por ya casi 50 años. De esta manera, conocemos también los detalles de su labor con personas como los productores con los que colaboró durante más de 20 años, así como dos editores, dos fotógrafo, su coguionista de muchos trabajos Marshall Brickman y, por supuesto, las grandiosas Mia Farrow y Diane Keaton, recordándonos la hermosa labor colectiva que es el séptimo arte.

Indispensable para los fans de Woody Allen, lo van a gozar a morir, pues descubrirán cosas como cuál considera que es su peor cinta, cuáles han sido subestimadas y cuáles son sus favoritas.

domingo, 24 de octubre de 2010

Interpol en vivo

Al igual que más de 80 mil personas, yo también estuve en el Corona Capital Fest, nombre mamón para un festival de rock con un muy decente cartel encabezado por Echo & The Bunnymen, James, Interpol y Pixies, según el programa oficial.

Sin embargo, para mí, esa tarde del sábado 16 de octubre sólo significaba una cosa: Interpol. Pero antes Gersom y yo, después de haber perdido por siempre y para siempre a Óscar, tuvimos que escuchar a Two Door Cinema (correctos pero monótonos), Temper Trap (decepcionantes), White Lies (muy interesantes), Regina Spektor (demasiado clavada en su rollo), James (imposible clasificarlos debido al pésimo sonido de su escenario, pero "She's A Star" sonó bien, y Echo & The Bunnymen (fantásticos, cuando empezaba a creer que haber llegado temprano había sido un error).

Y entonces, "Success" del nuevo álbum comenzó la gran noche donde no faltó prácticamente ningún clásico e incluso un par de sorpresas como "Mammoth" y "Rest My Chemistry" (¡sí!). También sorprendente pero un poco inexplicable fue escuchar las nuevas "Summer Well" y "Try It On", las dos pasaron sin pena ni gloria debido a la desesperante costumbre de la "fanaticada" mexicana de siempre quedarse con lo primero. Lo mismo podría decirse de "Lights" y "Barricade", ambas ejecutadas excelentemente por una banda bien cohesionada incluso con el nuevo bajista que, por momentos, hacía olvidar la ausencia de Carlos Dengler. En ese sentido, me sorprendió ver que Daniel Kessler tiene tanto protagonismo como Paul Banks en el escenario; ambos sorprenden y entretienen, prenden, conmueven. Sam Fogarino en la batería no se queda atrás en absoluto. Mientras avanza el concierto, la intensidad y el calor también lo hacen, gracias a extraordinarios temas como "Narc", "Evil", "C'mere", "Stella was a diver and she's always down", "PDA" y "Not Even Jail". Tras lo cual dejaron el escenario.

Entonces la incertidumbre se apoderó de todos, ya que ninguna banda hasta el momento había realizado un encore. Pero todos sabíamos que faltaban "Obstacle 1" y "Slow Hands". Muchos empezaron a irse para ver a Pixies, mientras otras veces repetían "tienen que regresar", no podían dejarnos así. Y no lo hicieron.

Volvieron para tocar "Untitled", tras lo cual vino una de las mejores reacciones del público con "Obstacle 1" -hasta el momento la mejor había sido con la jodidamente increíble "C'mere, quizás mi canción favorita de la banda-, pero tras "Obstacle 1" todos escuchamos que Pixies ya habían comenzado, incluido Paul Banks, quien se notó sorprendido. Entonces todos supimos que la siguiente canción sería la última, pasara lo que pasara, y nos preparamos para despedirlos como lo grandes que son. Estoy seguro que el suelo tembló al ritmo de Interpol y sus feligreses con "Slow Hands". Fue, realmente, un clímax como sólo una banda tan buena como ésta puede darnos. Mi espera de seis años rindió sus frutos, y no me queda más que esperar por una segunda oportunidad. El tiempo está de mi lado.
PD: A Pixies no los conozco, y gracias a la mierda de sonido, tampoco pude hacerlo esa noche, pero de que no prendieron como Interpol, no me queda duda.
PD2: Las fotos son de Óscar, gracias a quien supe que en el encore de Interpol estaban programadas cosas como "The Heinrich Manouvre","Take You On A Cruise" y "Leif Eriksson", pero es mejor ya no pensar en eso, sino en esa segunda oportunidad.

sábado, 23 de octubre de 2010

Actividad Paranormal 2

Paranormal Activity 2 (2010) lleva las cosas mas lejos de lo que lo hizo su predecesora, con resultados muy parecidos.

Cuando me enteré que se realizaría esta película, no pude más que mostrarme escéptico por obvias razones. La primera cinta fue un gran éxito pero con una fórmula que desde entonces parecía que no daría para mucho.

Y la verdad es que sólo da para más de lo mismo: sustos de audio y una confianza en la sugestión colectiva. Eso es en el fondo, pero en la forma la cinta tiene un par de agradables sorpresas. La primera de ellas es la manera en que ligan este filme con la cinta original, mientras que la segunda está en las nuevas técnicas y efectos que utilizan para espantar, lo cual es bueno considerando que la historia no es nada original para los que nos gustan este tipo de historias. También es evidente y obvio que el éxito de la primera tendría que redituar en una mejor producción.

Por otra parte, creí que verla en el cine sería una buena experiencia, dado que vi la otra cinta en mi casa, pero estaba muy equivocado, puesto que me hartó que la gente se espantara tan fácil y lo demostrara haciendo tanto ruido. Habría preferido verla solo o con poca gente.

Si les gustan las historias de fantasmas, por mucho que las hayan escuchado, creo que esta cinta les agradará, es como un capítulo largo de Historias de Ultratumba, pero con mayor producción y en la pantalla grande.

Recomendable para ver, con paciencia, junto a la primera parte, y en este otoño y noche de brujas que se acerca inexorablemente...

viernes, 22 de octubre de 2010

September, de Woody Allen

September (1987), de Woody Allen es un drama intimista donde un grupo de personas, sin salir de una casa, encontrarán un punto de quiebre en sus vidas.

Woody construyó la casa en un estudio y tuvo que rehacer la película en su totalidad ya que la primera versión no lo convenció. En la segunda vez, cambió de actor en 4 de los 6 papeles.

En la primera parte, la historia resulta difícil de seguir, incluso no se establece muy bien la relación entre algunos personajes. Sin embargo, en la mitad mejora gracias a una excelente fotografía en una casa donde se va la luz y los secretos comienzan a emerger. Ya para el final, Allen tiene preparadas un par de grandes sorpresas en un clímax inmejorable que eleva la calidad de la cinta en lo general.

September es un drama con todas las de la ley, casi una tragedia. No muy recomendable si buscan una cinta que entretenga o si están en la depresión. Es más -como ya dije- intimista y emocional, reflexiva y silenciosa. Una obra interesante del buen Woody, pero hasta ahí