jueves, 30 de diciembre de 2010

Tropic Thunder, de Ben Stiller

Tropic Thunder (2008) es una comedia que logra lo que pocas: ser constantemente divertida de principio a fin.

Satirizando a los actores y a toda la industria de Hollywood, Ben Stiller reunió a una plétora de actores cómicos y no tan cómicos para sorprender al espectador, siendo el ejemplo más notorio el de Tom Cruise como el director de un estudio ojete, mal hablado y bailarín de hip hop. Pero si ponen atención, verán a muchas otras estrellas haciendo cameos, sobre todo al inicio y al final de la cinta.

Tropic Thunder no teme pasarse de la raya, ser exagerada y políticamente incorrecta, y se sale con la suya; difícil fallar en una comedia tan bien escrita y protagonizada por el mismo Stiller y el cada vez más celebrado Robert Downey Jr., en otra actuación que, irónicamente de acuerdo a lo que pasa en la película, le mereció una nominación al Oscar.

Además de los dos protagónicos, podemos ver en el reparto principal a Jack Black (de quien nunca he sido fan, pero que aquí hace un muy buen trabajo), Nick Nolte, Matthew McConaughey, el ya mentado Tom Cruise, así como los comediantes no tan conocidos en aquél entonces Jay Baruchel, Bill Hader y el siempre divertidísimo Danny McBride.

Tropic Thunder es de esas cintas que no es para todos, si en los primeros diez o quince minutos no los hace reír, me temo que no les gustará. Pero si sí, creánme que disfrutarán como enanos esta película simplona e irreverente.

The International, de Tom Tykwer

Renté The International (2009) porque me la perdí en el cine y es de esas películas que seguramente nos gustarían a mi madre y a mí por igual: un thriller con mucha acción, protagonizado por dos de mis actores favoritos: Clive Owen, y el sueño de mujer llamada Naomi Watts.

Pensando en retrospectiva, la talla de estos actores debió darme alguna pista de que estaba ante un producto sobresaliente. Poco a poco, la dirección y producción, así como el trabajo de Owen y el rostro de Watts me envolvieron en un trabajo que, dentro del género, escapa de muchos clichés y presenta una que otra sorpresa, siendo la más grande la que me llevé en los créditos finales, al ver que el director es nada más y nada menos que Tom Tykwer, director de Corre Lola Corre (1998) y la magistral La Princesa y el Guerrero (2000).

Entonces entendí el porqué de algunos planos tan preciosistas y pensados para un trhiller. No vi El Perfume (2006), pero sí llegué a escuchar comentarios sobre la belleza de su dirección y fotografía, que poco a poco van distinguiendo a este más que interesante director, a quien en esta ocasión se le agradece inyectar un poco de aire fresco al género. Intenten verla en alta definición.

Filosofía hilarante: Amor y Muerte, de Woody Allen

En Love & Death (1975), Woody Allen reflexiona sobre estos dos temas que lo han obsesionado a lo largo de su carrera, en una manera fársica.

Como de costumbre, su química con Diane Keaton es incomparable, incluso en papeles totalmente ridículos y paródicos, pero que hacen reír bastante sobre todo en las escenas dialécticas más que en las de slapstick. Pongan mucha atención a la mejor escena de toda la cinta, cuando Allen y Keaton discuten sobre el amor y la muerte de una manera bastante filosófica.

Y sin embargo, el chiste se termina rápido y la repetitividad poco a poco va desgastando la fórmula, que con un poco de mayor variedad habría resultado increíble. No obstante, como casi la totalidad de las cintas de Allen, la recomiendo ampliamente.

Viviendo de fantasías: La Rosa Púrpura del Cairo

Quienes hayan visto The Purple Rose of Cairo (1985) probablemente coincidirán en que es imposible de olvidar tanto por su historia fantástica, su belleza, y su poderosísimo final que podría derretir hasta al corazón más cínico.

En una oda de amor hacia el cine, Woody Allen cuenta la historia de una mujer que se refugia en la sala oscura para olvidar que es pobre, que se quedó sin trabajo, y que su esposo es un abusivo. De improvisto, se hará realidd su fantasía por conocer a un hombre como los que aparecen en su nueva película favorita, en una manera increíble y fantástica, revolucionando su mundo por completo.

Mia Farrow y Jeff Daniels están inconmensurables. Ella como Cecilia, la mujer que vive su fantasía, y Daniels como el hombre de sus sueños.

No quisiera contar mucho sobre la historia, sólo que Allen realizó uno de los guiones más inventivos, románticos y divertidos de toda su carrera, con un final inolvidable, emotivo, poderoso y sumamente conmovedor, una declaración de amor al cine y su capacidad de hacernos soñar, aún cuando parezca que todo está perdido. Una obra maestra.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Y si fueras el hijo de Pablo Escobar?

Muy buen tagline el de Pecados de mi padre (2009): ¿y si fueras el hijo de Pablo Escobar? Dirigido por el argentino Nicolás Entel, este documental narra algunos aspectos de la violenta vida de Pablo Escobar a través de su primogénito, supuesto heredero natural de una de las carreras criminales más impresionantes que ha conocido el mundo.

Es Juan Pablo Escobar, quien cambiaría su nombre por el de Sebastián Marroquín, quien cuenta su experiencia como hijo de Escobar, un hombre cariñoso con su familia, pero implacable con sus enemigos, lo cual pone a toda su familia en un conflicto del que no pueden escapar ni siquiera tras la muerte del gran capo.

Escrito y estructurado de gran manera, este trabajo enlaza los momentos más trascendentales en la vida de Escobar, ligándolos con el efecto que tuvo en su familia, y en la de otros personajes importantes de la vida política colombiana, a quienes asesinó.

El valor de producción también es altísimo, pues se accede a fotos y videos de la familia nunca antes vistos, así como a material del mismo Escobar. Pero lo más importante es precisamente haber logrado romper el silencio de Sebastián Marroquín y su madre, quienes reconocen los pecados referidos en el título, pero también piden perdón por ellos y ponen en perspectiva que también fueron víctimas de la violencia desatada por el narcotráfico.

Entel construye una narración coherente, ligando hechos que cambiaron la vida de todo un país y llevándolo al plano personal y familiar. De esta forma, el documental tiene un clímax verdaderamente emotivo, donde la generación colombiana actual manifiesta su voluntad por terminar con estos ciclos violentos que han azotado al país durante ya casi setenta años.

No estoy seguro si este trabajo fue realizado para televisión y después exhibido en las pantallas de cine. Yo supe de su existencia al ver el trailer en el cine, pero si se estrenó nunca me enteré, tiempo después lo transmitió Discovery Channel de Latinoamérica y me lo perdí de nuevo. Pude verla al fin porque la renté en Blockbuster, e investigando para este texto, vi que estuvo nominado en Sundance, y que ganó tanto los premios del jurado como de la audiencia en el Festival de Miami (¡de todos las ciudades posibles, tenía que ser Miami, catedral del narcotráfico estadounidense durante los años 80!).

También como resultado de buscarle en internet, di con el documental subido en su totalidad en YouTube, el cual pueden checar aquí y seguir los links para el resto de las partes, y disfrutar de uno de los mejores documentales que he visto en mucho tiempo. ¡Véanlo antes de que lo bajen!. Pueden hacer lo mismo dando click aquí para ver un programa de History Channel sobre la vida de Pablo Escobar. Los dejo con el trailer que vi aquella vez en el cine y que desde entonces me interesó bastante. Afortunadamente, el resultado no defraudó mis expectativas.

El listón blanco, de Michael Haneke

Ya desde Caché (2005), Michael Haneke demostraba que no importa tanto el final del viaje como la travesía, lo cual hay que tener en cuenta antes de ver Das Weisse Band (2009), o El Listón Blanco, pues de nuevo entrega una historia que podría sentirse inconclusa, lo cual después de dos horas y media puede resultar un poco engorroso.

Y sin embargo, la travesía resulta bella en varios momentos. En una historia de tipo "pueblo chico, infierno grande", Haneke retrata en hermosísimo blanco y negro (del fotógrafo Christian Berger) los dos lados de la naturaleza humana. Por una parte la crueldad, el rencor y la maldad del hombre; y por otro la inocencia y belleza del amor y la niñez (aunque también hay sus excepciones).

La cinta tiene varias escenas sobresalientes ya sea por la dirección o por la actuación, pero conforme avanza la historia, éstas son cada vez menos, y el final se siente abrupto, aun cuando se entienda la intención de Haneke porque el misterio sea resuelto e interpretado por el espectador. Pero así como tiene muchas escenas grandiosas, también incluye otras que salen sobrando; incluso, algunas subtramas creo que pudieron obviarse.

Das Weisse Band es un muy buen ensayo sobre la dualidad del hombre, con un interesante misterio que nos venden como leit motiv, pero termina siendo una alegoría, razón por la cual muchos podrían sentirse traicionados, lo cual no quita que es un filme que en muchas ocasiones alcanza lo sublime, y no cualquiera puede lograrlo hoy en día.



PD: Por enésima vez, una crítica a las distribuidoras. ¿Cómo es posible que una ganadora de la Palma de Oro esté en una sala de Cinemex y Cinépolis respectivamente? Creo que mierdas como Los Viajes de Gulliver ya está en demasiadas salas en todo el país, y quitarle algunas para que la gente tenga la oportunidad de ver a una ganadora en Cannes no es mucho pedir... pero ya vimos que no es así. Afortunadamente, la Cineteca vuelve a entrar al quite, ¿pero y la gente del interior de la república que se joda? El día en que, entre otras condiciones, la oferta en las salas aumente, será cuando por fin pueda empezar a hacerse algo contra la piratería, aunque creo que eso tampoco les importa ya.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Tron: Haciendo honor al legado

Si el año comenzó con Avatar, termina de gran manera con Tron: Legacy, otro gran ejemplo del cine espectáculo pensado para dejarnos con la boca abierta, y ésta lo logra.

En los primeros 20 minutos dan los antecedentes y sientan las bases para la historia, con uno que otro guiño para los que vieron la cinta original (éstos continuarán durante el resto de la cinta). Pero todo cambia cuando Sam al fin logra entrar al sistema.

Los efectos especiales en Legacy son simple y sencillamente espectaculares, sobre todo en 3D y en las secuencias de juegos, las cuales están muy bien coreografiadas y filmadas por el director debutante Joseph Kosinski.

Por otra parte, es todo un placer ver a Jeff Bridges en un doble papel como héroe y villano, cumpliendo con creces en cada uno, mientras que los menos experimentados Olivia Wilde y Garret Hedlund completan el trío protagónico, haciendo un buen trabajo.

Se ha hablado mucho del soundtrack de Daft Punk, lo cual se entiende después de escuchar cómo capturaron el tono de cada escena con la calidad usual de su música, y a veces con el tono retro ochentero compatible con la música de la película original.

Y si bien la trama es mucho más elaborada que la primera Tron (1982), la cinta va perdiendo ritmo después de la mitad, pero logra rehacerse con una muy buena secuencia final con efectos visuales increíbles.

Puede que Legacy no sea la película del año, pero por lo visual y el entretenimiento ofrecido, bien podría ser el mejor espectáculo del año en la gran pantalla, sobre todo si logran verlo en glorioso Imax 3D...